Empezar a hacer deporte a los 50 años

Empezar a hacer deporte a los 50 años, Ejercicios de respiración

Cómo hacer ejercicio después de los 50

En 2019, Nicholas Rizzo, entrenador personal, biólogo y director de investigación de fitness en RunRepeat, logró lo que nunca creyó posible: Ayudó a su padre -que acababa de entrar en los 60- a perder 25 libras, adoptar un hábito de ejercicio y dejar la prediabetes.
Comenzar una rutina de ejercicios a partir de los 50 años puede resultar aterrador e intimidante, tanto si es la primera vez que se empieza como si se reanuda un viejo hábito. Puede parecer que es demasiado tarde o que no se está lo suficientemente en forma para empezar, pero Rizzo afirma que los cambios más pequeños producen resultados drásticos.
En el caso de su padre, todo empezó de forma sencilla: Rizzo animó a su padre a añadir ejercicios básicos -como flexiones, abdominales, flexiones de hombros y estocadas- a su rutina matutina. Luego invirtió en una bicicleta estática y en un escritorio de pie para añadir aún más movimiento diario. Estos pequeños cambios, combinados con una dieta saludable, permitieron al padre de Rizzo alcanzar la mejor forma de su vida.
El ejemplo de Rizzo es uno de tantos: Los estudios demuestran que el ejercicio regular puede ayudar a los adultos mayores a combatir la pérdida de masa muscular relacionada con la edad, mejorar la salud de los huesos y las articulaciones, reducir los factores de riesgo cardiometabólico, combatir las enfermedades crónicas y mejorar la salud mental y el funcionamiento cognitivo. Y lo que es más importante, hacer ejercicio a medida que se envejece puede ayudar a mantener la independencia funcional y mejorar la calidad de vida.

Ponerse en forma a los 50 años, fotos del antes y el después

En 2019, Nicholas Rizzo, entrenador personal, biólogo y director de investigación de fitness en RunRepeat, logró lo que nunca creyó posible: Ayudó a su padre -que acababa de entrar en los 60 años- a perder 25 libras, adoptar un hábito de ejercicio y abandonar la prediabetes.
Comenzar una rutina de ejercicios a partir de los 50 años puede resultar aterrador e intimidante, tanto si es la primera vez que se empieza como si se reanuda un viejo hábito. Puede parecer que es demasiado tarde o que no se está lo suficientemente en forma para empezar, pero Rizzo afirma que los cambios más pequeños producen resultados drásticos.
En el caso de su padre, todo empezó de forma sencilla: Rizzo animó a su padre a añadir ejercicios básicos -como flexiones, abdominales, flexiones de hombros y estocadas- a su rutina matutina. Luego invirtió en una bicicleta estática y en un escritorio de pie para añadir aún más movimiento diario. Estos pequeños cambios, combinados con una dieta saludable, permitieron al padre de Rizzo alcanzar la mejor forma de su vida.
El ejemplo de Rizzo es uno de tantos: Los estudios demuestran que el ejercicio regular puede ayudar a los adultos mayores a combatir la pérdida de masa muscular relacionada con la edad, mejorar la salud de los huesos y las articulaciones, reducir los factores de riesgo cardiometabólico, combatir las enfermedades crónicas y mejorar la salud mental y el funcionamiento cognitivo. Y lo que es más importante, hacer ejercicio a medida que se envejece puede ayudar a mantener la independencia funcional y mejorar la calidad de vida.

Tiempo de recuperación del ejercicio a partir de los 50 años

El ejercicio puede mejorar sus niveles de energía, mantener un peso saludable e incluso reducir algunos de los síntomas asociados al envejecimiento. El ejercicio puede ser bueno para su cerebro y su estado emocional, así como para su cuerpo. Tanto si quiere mantener su peso actual como si quiere sentirse más enérgico y sano en general, existen numerosas formas de mantenerse activo a partir de los 50 años.
Los estudios han demostrado que las personas que están en forma tienen más probabilidades de vivir más tiempo y de retrasar la aparición de enfermedades, ya que las personas con mejor estado físico suelen desarrollar enfermedades crónicas sólo en los últimos cinco años de su vida, en lugar de en los últimos 10, 15 o 20 años.5
Al reducir el riesgo de enfermedades, minimizar los síntomas de las afecciones crónicas y conservar su independencia, es más probable que experimente una buena calidad de vida y viva la vida al máximo.
Es bien sabido que el ejercicio tiene un impacto positivo en los niveles de estrés, ya que mejora el estado de ánimo y aumenta el nivel de endorfinas en el cuerpo. También es bueno para el cerebro porque se asocia a la reducción del riesgo de pérdida de memoria, demencia, deterioro cognitivo3 y depresión.11

Cómo volver a hacer ejercicio a los 50 años

Resulta que ese no tiene por qué ser su destino, y eso es especialmente cierto para quienes practicamos deportes de resistencia, como correr, montar en bicicleta o nadar. La clave: tomar medidas inteligentes ahora para contrarrestar eficazmente los retos comunes que probablemente aparezcan a medida que se envejece.
A medida que los hombres y las mujeres envejecen, por ejemplo, nuestros huesos y cartílagos se debilitan, las fibras musculares cambian y los desequilibrios en todo el cuerpo nos hacen más propensos a las lesiones. Además, somos capaces de llevar menos oxígeno a los pulmones, lo que significa que llega menos a través de la sangre a los músculos que trabajan.
Luego está la menopausia en las mujeres y la andropausia en los hombres. Ambos sexos experimentan una disminución de la masa muscular, el tono y la elasticidad. Los cambios hormonales pueden provocar depresión, ansiedad y cambios de humor. (Por no hablar de los sofocos que pueden afectar a las mujeres).
He aquí seis maneras en que los atletas recreativos pueden modificar sus regímenes actuales para seguir siendo competitivos. E incluso si no te dedicas al deporte, estos pasos te pueden resultar útiles para combatir el proceso de envejecimiento.
Los expertos coinciden en que unos huesos y músculos fuertes son esenciales tanto para el rendimiento deportivo como para envejecer con elegancia. Muchos equiparan la fuerza con los músculos grandes y olvidan que los huesos también están formados por tejidos vivos que están en constante estado de regeneración.