Ejercicios lumbares hernia discal

Ejercicios lumbares hernia discal, Ejercicios de respiración

ejercicios para hernias discales lumbares pdf

El intenso y punzante dolor ciático derivado de una hernia discal puede aliviarse eficazmente mediante un programa de ejercicio y rehabilitación controlado y progresivo. Si el dolor agudo es demasiado intenso para hacer ejercicio, puede recomendarse una intervención para el control del dolor, como la medicación o una inyección epidural de esteroides lumbar, para facilitar el progreso con el programa de ejercicios.
La movilización nerviosa ayuda a tratar los nervios que forman adherencias, que son bandas fibrosas de tejido blando que se desarrollan debido a la inflamación, lo que las hace rígidas.5 Estas adherencias suelen desarrollarse como resultado de una reducción prolongada del flujo sanguíneo y de la inflamación alrededor de las raíces del nervio ciático causada por las hernias discales.6 Con el tiempo, las adherencias hacen que se desarrollen síntomas dolorosos desde la zona de la raíz del nervio espinal, que se desplazan por la pierna en forma de ciática.
El método McKenzie se centra en un proceso denominado centralización del dolor, que consiste en trasladar los síntomas de dolor de la pierna o el pie a la zona lumbar. Una vez trasladado el dolor, la lumbalgia puede tratarse con mayor eficacia mediante ejercicios de fortalecimiento y estabilización.7

ejercicios para la hernia discal l5-s1

Piensa en los discos amortiguadores que hay entre tus vértebras como si fueran las pastillas de freno de tu coche; en realidad tienen más en común con los amortiguadores, pero sigue con nosotros. Cuando las pastillas de freno se desgastan y hacen ese horrible ruido de chirrido, sólo tienes que cambiarlas si eres hábil o pedirle a un mecánico que lo haga si no lo eres.
No es tan fácil con la espalda. Aunque los materiales para la sustitución de los discos se han vuelto más avanzados y el procedimiento es menos invasivo y costoso, no deja de ser una operación, y hay que evitarla si es posible. Por eso, si los discos intervertebrales se dañan o se hernian, al principio hay que seguir un camino diferente, lo que significa hacer ejercicio y estiramientos.
Tus vértebras -los pequeños huesos que componen tu columna vertebral- tienen discos amortiguadores entre cada una de ellas. Piensa en los discos como si fueran pequeños globos blandos rellenos de una sustancia elástica similar al gel. Usted tiene 23 de estos cojines, denominados discos o discos intervertebrales. Los discos intervertebrales se mantienen en su sitio gracias a los cartílagos del extremo de cada vértebra.

hernia discal l4 l5 ejercicios a evitar

Una hernia discal se produce cuando el centro gelatinoso de un disco se rompe a través de una zona débil en la dura pared exterior, de forma similar a cuando se exprime el relleno de un donut de gelatina. Cuando el material del disco toca o comprime un nervio espinal, puede producirse dolor de espalda o de piernas, entumecimiento u hormigueo. El tratamiento con reposo, medicación para el dolor, inyecciones en la columna y fisioterapia es el primer paso para la recuperación. La mayoría de las personas mejoran en 6 semanas y vuelven a la actividad normal. Si los síntomas continúan, puede recomendarse la cirugía.
La columna vertebral está formada por 24 huesos móviles llamados vértebras. La sección lumbar de la columna vertebral soporta la mayor parte del peso del cuerpo. Hay 5 vértebras lumbares numeradas de la L1 a la L5. Las vértebras están separadas por discos acolchados que actúan como amortiguadores y evitan que las vértebras se rocen. El anillo exterior del disco se llama anillo. Tiene bandas fibrosas que se unen entre los cuerpos de cada vértebra. Cada disco tiene un centro relleno de gel llamado núcleo. En cada nivel del disco, un par de nervios espinales salen de la médula espinal y se ramifican hacia su cuerpo. La médula espinal y los nervios espinales actúan como un “teléfono”, permitiendo que los mensajes, o impulsos, viajen de un lado a otro entre el cerebro y el cuerpo para transmitir la sensación y controlar el movimiento (véase Anatomía de la columna vertebral).

ejercicios para la ciática por hernia discal

Una hernia discal es una afección que puede producirse en cualquier parte de la columna vertebral, pero que se da con mayor frecuencia en la zona lumbar. A veces se denomina disco abultado, protuberante o roto. Es una de las causas más comunes del dolor lumbar, así como del dolor de piernas o “ciática”.
Médula espinal y nervios. Estos “cables eléctricos” viajan por el canal espinal llevando mensajes entre el cerebro y los músculos. Las raíces nerviosas se ramifican desde la médula espinal a través de aberturas en las vértebras.
Si la presión continúa, el núcleo gelatinoso puede empujar todo el camino a través del anillo exterior del disco o hacer que el anillo se abulte. Esto ejerce presión sobre la médula espinal y las raíces nerviosas cercanas. Además, el material del disco libera sustancias químicas irritantes que contribuyen a la inflamación de los nervios. Cuando se irrita una raíz nerviosa, puede haber dolor, entumecimiento y debilidad en una o ambas piernas, una condición llamada “ciática”.
Una hernia discal suele ser el resultado del desgaste natural, relacionado con la edad, de la columna vertebral. Este proceso se denomina degeneración discal. En los niños y los adultos jóvenes, los discos tienen un alto contenido de agua. A medida que las personas envejecen, el contenido de agua en los discos disminuye y los discos se vuelven menos flexibles. Los discos empiezan a encogerse y los espacios entre las vértebras se estrechan. Este proceso normal de envejecimiento hace que los discos sean más propensos a la hernia.