Ejercicios de atencion y concentracion

Ejercicios de atencion y concentracion, Ejercicios de respiración

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Como madre de una niña de ocho años vibrante, divertida y habladora, a menudo me resulta un reto conseguir que se siente en un lugar, enseñarle a concentrarse en sus deberes y terminarlos sin distraerse demasiado.
A continuación, Vidya Ragu, psicóloga y especialista en aprendizaje y desarrollo, nos habla de cómo mejorar la concentración, la capacidad de atención y el enfoque de un niño, y de cómo tratar los problemas de concentración en los niños.
Comer de forma saludable tiene una relación directa con la capacidad de concentración de un niño y hay diferentes alimentos que ayudan a desarrollar la concentración de un niño. Comer comida basura o alimentos ricos en azúcares hace que el niño sea más lento, mientras que los alimentos ricos en proteínas, como las almendras, los huevos y la carne magra, tienen la capacidad de sensibilizar y aumentar los niveles de concentración.
Anita, madre de Rahul, un niño de 4 años, lo tiene todo planeado: “Rahul llega a casa del colegio a las 15.30 y merienda. A las 16.00 horas, lo saco a pasear en bicicleta o a jugar con los niños del barrio”.
Y esto, a su vez, ayuda a aumentar la concentración del niño en los estudios. Por ejemplo, Rahul sabe que después de jugar tiene que estudiar y se pone automáticamente en “modo estudio” una vez que ha terminado de jugar.

Comentarios

Imagínese una situación en la que su jefe le expone las expectativas de un nuevo proyecto, y su mente está divagando todo el tiempo, lo que le hace perder información clave y potencialmente rendir menos. O imagine una reunión con un cliente en la que le cuesta centrarse en la conversación, lo que le impide ofrecer resultados personalizados. Estos episodios no son ni mucho menos improbables, sobre todo si tenemos en cuenta que los estudios demuestran que la capacidad de atención del ser humano ha descendido de 12 a 8 segundos sólo desde el año 2000.
Incluso si su trabajo es mayoritariamente solitario y consiste en trabajar solo ante un ordenador, una capacidad de atención corta puede impedirle ser tan eficiente, tan productivo o tan juicioso con su tiempo como podría ser.
La escasa capacidad de atención se suele asociar a los niños, pero la realidad es que muchos profesionales que trabajan padecen déficits de atención. Hay una serie de problemas de salud física y mental que pueden contribuir a la reducción de la capacidad de atención, como la mala alimentación, la falta de ejercicio y enfermedades como la depresión y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Mejorar la concentración y el enfoque harvard pdf

Todos hemos estado allí: sentados en el escritorio con una fecha de entrega urgente y una mente errante. A pesar de tus esfuerzos, las cosas no avanzan.    Necesitas concentrarte en la tarea que tienes delante. Estás motivado para hacerlo. Pero no puedes concentrarte.
La incapacidad de concentrarse en la tarea que tienes entre manos es uno de los males de nuestro tiempo: todo el mundo quiere saber cómo enfocar mejor, cómo concentrarse. Sin embargo, los beneficios de mejorar la concentración y el enfoque hacen que sea un problema que vale la pena abordar.
En Fuerza de voluntad y autodisciplina, Remez Sasson escribió que la concentración es la capacidad de dirigir la atención siguiendo la propia voluntad. Concentración significa control de la atención. Es la capacidad de enfocar la mente en un tema, objeto o pensamiento y, al mismo tiempo, excluir de la mente cualquier otro pensamiento, idea, sentimiento o sensación no relacionados.
Esta última parte es la más complicada para la mayoría de nosotros. Concentrarse es excluir, o no prestar atención, a cualquier otro pensamiento, idea, sentimiento o sensación no relacionados. No prestar atención a los números, pitidos y otros indicadores de que tenemos un nuevo mensaje, una nueva actualización, un nuevo “me gusta”, un nuevo seguidor.

Ejercicios de enfoque en línea

Si Descartes escribiera hoy, esto es lo que podría haber sido su famoso aforismo. Vivimos en la era de la distracción, azotados por nuestra propia cascada personalizada de notificaciones, alertas, textos, vídeos, atracones de televisión, etc. No es de extrañar que nuestras mentes se sientan a menudo como un revoltijo.
Nuestra atención es frágil. Jha compara nuestra atención con una “linterna que puedes dirigir a lo que quieras”. Dado que las investigaciones indican que nuestra mente divaga el 50 por ciento de nuestras horas de vigilia, esto significa que la mayoría de nosotros andamos con linternas parpadeantes. Las distracciones internas -desde el estrés laboral hasta el ansia de alcohol- y las externas -como la alerta meteorológica de una tormenta en la pantalla de nuestro teléfono- interrumpen fácilmente nuestra atención. Tanto si las interrupciones son importantes como si son tontas, suponen “un secuestro básico de nuestros recursos atencionales para alejarlos de la tarea que tenemos entre manos”, afirma. Esta falta de atención tiene graves consecuencias para todos nosotros, pero especialmente para las personas que trabajan en campos de gran importancia como la medicina, el ejército o la justicia penal.