Como vencer el miedo

Como vencer el miedo, Ejercicios de respiración

Cómo superar el miedo y la ansiedad

Evitar los miedos sólo los hace más temibles. Sea cual sea tu miedo, si te enfrentas a él, debería empezar a desaparecer. Si un día tienes pánico a entrar en un ascensor, por ejemplo, lo mejor es que vuelvas a entrar en él al día siguiente.
Trata de imaginar lo peor que puede pasar: tal vez sea entrar en pánico y tener un ataque al corazón. Después, intenta pensar en que te va a dar un ataque al corazón. No es posible. El miedo huirá cuanto más lo persigas.
A veces ayuda desafiar los pensamientos de miedo. Por ejemplo, si tienes miedo de quedarte atrapado en un ascensor y asfixiarte, pregúntate si alguna vez has oído que esto le haya ocurrido a alguien. Pregúntate qué le dirías a un amigo que tuviera un miedo similar.
Tómate un momento para cerrar los ojos e imaginar un lugar seguro y tranquilo. Puede ser una imagen de ti caminando por una hermosa playa, o acurrucado en la cama con el gato a tu lado, o un recuerdo feliz de la infancia. Deja que los sentimientos positivos te tranquilicen hasta que te sientas más relajado.
También puede probar un enfoque de terapia cognitivo-conductual por teléfono, con un servicio como NHS Living Life. Si quiere saber más sobre este servicio con cita previa, puede visitar la página web de Living Life o llamar al 0800 328 9655 (de lunes a viernes, de 13 a 21 horas).

Cómo superar el miedo bíblicamente

No hay manera más segura de fracasar que no intentarlo nunca. Este año, no dejes que el miedo acabe con tu empeño antes de ponerte en marcha. Aquí hay 14 maneras de superar el miedo y hacer que este año sea uno en el que nada te detenga.
1. Entiende el miedo y acéptalo. El miedo existe para mantenernos a salvo. No es inherentemente malo o bueno, sino una herramienta que podemos utilizar para tomar mejores decisiones. El miedo no está diseñado para mantenernos inactivos, sino para ayudarnos a actuar de manera que generemos los resultados que necesitamos y queremos. Acepta el miedo como una instrucción y deja que informe tus acciones, pero no que las controle.
2. No te limites a hacer algo, ¡parate ahí! Tendemos a admirar a las personas que se apresuran a actuar, pero ser deliberado, crear un plan y marcar el ritmo también son acciones. Muchas empresas exitosas se han visto amenazadas o arruinadas sólo por la prisa. Cuando el miedo te asalte considera si la acción correcta podría ser analizar las opciones y tomar una decisión sabia y bien pensada en lugar de saltar a lo que parece correcto en el calor del momento.
3. Ponle nombre al miedo. A veces, el mero hecho de decir cuál es tu miedo te da fuerzas para enfrentarte a él. Diga su miedo en voz alta, escríbalo o concentre su mente en él. Cuando intentas ignorar tu miedo, éste crece. Cuando te enfrentas a él, se reduce.

Cómo superar el miedo al fracaso

En esta sección abordamos las cosas que puedes hacer por tu cuenta para trabajar con el miedo y la ansiedad. No cubrimos las numerosas y valiosas técnicas y terapias disponibles cuando se trabaja con psicólogos profesionales u otros proveedores. Éstas son esenciales para quienes han experimentado un trauma o sufren de miedo o ansiedad intensos.
La única manera de afrontar el miedo es enfrentarse a él. Evitar nuestros miedos sólo nos impide avanzar: nos hace sentirnos ansiosos. Pero sé amable contigo mismo y haz sólo lo que te parezca seguro.    Si notas que te entra más pánico, tómate un descanso y busca algo agradable o reconfortante en lo que fijarte o hacer. Si después te sientes seguro, puedes intentar explorar tu miedo de nuevo, tomando descansos según sea necesario. Si te resulta difícil abordar los miedos crónicos o la ansiedad por tu cuenta, ten en cuenta que los terapeutas pueden ser de gran ayuda para trabajar las estrategias de evitación. Si has sufrido un trauma, es especialmente importante trabajar con un terapeuta para crear un entorno seguro en el que puedas enfrentarte a tu miedo y reconstruir tus recuerdos.

Cómo superar el miedo en la vida

Es de naturaleza humana evitar las emociones que nos asustan.    ¿Quién quiere entrar directamente en lo que promete ser una experiencia dolorosa? Sólo que al evitar continuamente mirar al “hombre del saco” que llevamos dentro, nos convertimos en rehenes del monstruo. Por lo general, esto implica esconderse de cualquier factor de estrés potencial que pueda causar malestar y dedicarse a un sinfín de distracciones. Por desgracia, también te escondes de los posibles retos que pueden conducir al crecimiento y la alegría. Además, no puedes esconderte para siempre del miedo. Va a atacar, a pesar de tus mejores esfuerzos por suprimirlo. Y es probable que ataque en el momento en que más necesitas la ecuanimidad emocional.
La buena noticia es que una vez que te enfrentas al miedo -y le das aire al hombre del saco- en lugar de meterlo en un compartimento lejano de tu cerebro, empieza a perder la capacidad de gobernarte y dictar tus decisiones.
Un estudio publicado en la revista Science por investigadores de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) resume bien cómo el cerebro tiene que volver a experimentar un miedo para extinguirlo. Esto es lo que hicieron los investigadores: Pusieron a los roedores en una pequeña caja, les dieron una descarga leve y luego los sacaron. Durante un largo periodo de tiempo, los investigadores volvieron a meter a los ratones en la caja pero sin administrarles descargas. Al principio, los ratones se congelaron, pero con la exposición repetida a la caja, y sin descargas adicionales, acabaron por relajarse.