Cadenas musculares y emociones

Cadenas musculares y emociones, Ejercicios de respiración

Cadenas musculares pdf

Las cadenas musculares son grupos de músculos que trabajan juntos o se influyen mutuamente mediante patrones de movimiento.    Existen tres tipos de cadenas musculares: las sinérgicas, las musculares y las miofasciales.    Recuerda que cada tipo de cadena muscular es interdependiente tanto del sistema articular como del neurológico.
Los sinergistas son músculos que trabajan conjuntamente con otros músculos (agonistas) para producir el movimiento o la estabilización alrededor de una articulación.    Por ejemplo, en el movimiento del hombro, el manguito de los rotadores actúa para mantener la cabeza del húmero centrada en la glenoides, mientras que al mismo tiempo el romboides, el serrato anterior y el trapecio trabajan como estabilizadores de la escápula para proporcionar un origen estable a los músculos del manguito de los rotadores.
Así pues, los sinergistas trabajan juntos para el movimiento articular aislado.    Estas cadenas musculares también participan en el acoplamiento de fuerzas.    Los pares de fuerzas son dos fuerzas musculares iguales y opuestas que producen una “rotación pura” alrededor de un centro de movimiento.    Un buen ejemplo sería cómo el manguito de los rotadores y el deltoides proporcionan un par de fuerzas para la abducción del hombro.    Los clínicos deben evaluar el acoplamiento de fuerzas dentro de una cadena muscular para la disfunción del movimiento.    En el ejemplo dado, el manguito de los rotadores debe mantener la cabeza del húmero en el centro de la glenoides ejerciendo una tensión hacia abajo mientras el deltoides crea una tensión hacia arriba.    Cuando están equilibrados, el hombro puede moverse en abducción sin dolor.    Un desequilibrio típico se produce cuando el deltoides supera al manguito de los rotadores y la cabeza del húmero es empujada hacia arriba contra la parte inferior del acromioma.    Si el espacio subacromial, que se mantiene mediante el equilibrio de la pareja de fuerzas, desaparece, puede producirse un pinzamiento y dolor.

Cadena cinética

En este estudio nos propusimos investigar si esos componentes de la LMA (que se ha descubierto que provocan una determinada emoción cuando se mueven) también serán reconocidos por los observadores como expresión de esa emoción, independientemente de la intención emocional del que se mueve. Este estudio pone a prueba la fuerza y amplía las asociaciones entre los componentes motores de Laban y las emociones específicas encontradas en Shafir et al. (2016), y tiene como objetivo refinar nuestra comprensión de cómo percibimos la emoción del movimiento de todo el cuerpo. Nuestra hipótesis es que los mismos componentes motores que provocan ciertas emociones cuando se incluyen en un movimiento, harán que ese movimiento se reconozca como expresión de esa misma emoción específica y asociada, incluso cuando el que se mueve no tiene la intención de expresar una emoción.
Cabe destacar un aspecto único de nuestro diseño de investigación: En todos los estudios anteriores sobre el reconocimiento de emociones a partir de expresiones corporales, los estímulos eran videoclips de personas que pretendían expresar una determinada emoción a través del movimiento de todo el cuerpo. En este estudio, no se pidió a los participantes en los estímulos que expresaran una emoción, sino que se les pidió que se movieran con unas características motoras específicas. Por lo tanto, “atribución de la emoción” es el término más preciso para lo que los participantes percibieron y nombraron al observar los clips de movimiento en este estudio (en contraposición a “reconocimiento de la emoción”), porque no se puede reconocer una emoción que no se expresó. No obstante, dado que nuestro supuesto básico es que tanto el “reconocimiento” como la “atribución” se basan en la misma asociación interna entre un determinado conjunto de características de movimiento y una emoción específica, y porque es esta asociación interna la que investigamos e intentamos caracterizar en este estudio,

Cadenas musculares del cuerpo

La mayoría de los siguientes modelos se basan en experiencias personales de los autores, combinadas con teorías neurológicas y fisiológicas. Aunque estos modelos son a veces muy diferentes, todos tienen algo en común: muestran el aparato locomotor y los tejidos miofasciales como una unidad que siempre funciona como un todo. El modelo de Thomas Myers no se tratará en esta revisión, ya que se abordará en el siguiente capítulo.
Para cumplir su función, un grupo muscular debe tener una base estable. Esta base viene dada por otro grupo muscular, que a su vez se apoya en otro grupo muscular, etc. Este proceso conduce a la formación de cadenas musculares.
El Dr. Kurt Tittel utiliza el término “cadenas musculares” para describir la cooperación de los grupos musculares para ejercer movimientos coordinados. En ilustraciones muy instructivas, explica las cadenas musculares que están activas en las actividades deportivas, al tiempo que hace referencia al hecho de que los músculos cambian o adaptan su actividad durante los distintos movimientos. Por ello, las imágenes de su libro sólo se refieren a su estado momentáneo. El Dr. Tittel muestra las siguientes cadenas musculares refiriéndose a ejemplos de actividades deportivas.

Cadena posterior

Es posible que atribuya el dolor de cuello o de espalda a unos músculos cansados o a unas articulaciones rígidas. Pero estos síntomas también pueden estar causados por una parte del cuerpo de la que probablemente no haya oído hablar: la fascia. Hasta hace poco, esta red de tejidos en todo el cuerpo recibía muy poca atención, a pesar de su importante papel en cada movimiento que usted realiza.
La fascia es una fina envoltura de tejido conectivo que rodea y mantiene en su sitio todos los órganos, vasos sanguíneos, huesos, fibras nerviosas y músculos. Este tejido hace algo más que proporcionar una estructura interna; la fascia tiene nervios que la hacen casi tan sensible como la piel. Cuando se estresa, se tensa.
Aunque la fascia parece una hoja de tejido, en realidad está formada por varias capas con un líquido intermedio llamado hialuronano. Está diseñada para estirarse cuando te mueves. Pero hay ciertas cosas que hacen que la fascia se engrose y se vuelva pegajosa. Cuando se seca y se tensa alrededor de los músculos, puede limitar la movilidad y provocar la aparición de nudos dolorosos.
Determinar si el dolor se debe a los músculos, a las articulaciones o a la fascia puede ser difícil. En general, las lesiones musculares y los problemas articulares empeoran cuanto más te mueves. Las adherencias de la fascia tienden a mejorar con el movimiento y también responden bien a la terapia de calor, que ayuda a recuperar la elasticidad del tejido.